Mi nombre es Rosalía Linde Camacho

Este blog es prioritariamente de poesía, aunque no descarto la posibilidad de poner un comentario sobre otro tema. Doy la bienvenida a todo el mundo que quiera entrar en mi espacio y dejar sus impresiones sobre lo que hay en él.

martes, marzo 30, 2010

Creación

La influencia de la luna


Me sabe mal escrutar tras la cortina
en busca del misterio.
En los encajes brota la sílaba perdida de la mañana,
que quedó colgando de un brocado.
Las aves y su síntoma
de melodía
conocen el cruel motivo de mi sed de suspense
desde mi ojo calibrado con tiento
y retoman el vuelo
hacia las cumbres
para llevar el mensaje
al polvo que flota en el aire.
La octava reina de las maravillas
me saluda con su poncho
doblado bajo el brazo,
es la mujer
más santa que parió la inventiva de la Tierra:
con su cuerpo se desnuda
y parte los rayos de luna
con su espalda.
Hasta ella llegó el ave
después de posarse
sobre la nada
y con su pico disimuló un saludo
cálido para la piel humana.
Salió la voz del cuenco derramado
y con sus plumas
el ave dibujó la postal de la mañana,
cuando la indiferencia
del sueño de la luna
sorprendió a la ciudad impostora
de la certeza
de la presunta inocencia.


El Mago mantis



La opacidad de la duda,
cuando manuscribe la grisácea conciencia
y la deja en pañales:
letras escarlata y párrafos inconclusos.
Todo parece apuntar a la circunstancia benigna
de una noche al raso,
siendo las estrellas un manto de leche
y la compañía un trago de miel.
Camino desnuda
por el filo de los campanarios,
le muestro al Mago
la profecía que huele a sudor de algas,
le pregunto por mi consuelo,
como quien prepara la mesa
para la cena de la nada
y él me da la mitad de sus ganancias intangibles
en un reparto equitativo.
Me dice que el sol
es la voluntad de lo inerte
en hacer de las células retrato inmortal.
Le pregunto por el artista,
dónde mora el cristal líquido de la inventiva
y el Mago me secuestra
de la escéptica voz
de música en
escalas,
hasta llevarme al grito
de la imaginación
que lleva la mitología
injerta en sus cuerdas vocales.
Un hilo vital viola las ideas huérfanas
y después de humillarlas,
quiebra la insania
en metamorfosis de sexo,
muerte natural,
gusanos
y futuras generaciones.
El Mago es una Mantis religiosa
y su deseo
procrea con mi conciencia,
dando a luz un ideal,
con el futuro escrito en sus genes
de cianuro:
pensamiento virgen de lo humano
y lo bestial.

1 comentarios:

Perfecto dijo...

Buenos poemas, amiga mía. Esa extraña sensibilidad, a que somos tan ajenos los varones, se nos muestra y nos clava ciertos rejones en lo mas vibrante del pálpito.

Un abrazo.