Mi nombre es Rosalía Linde Camacho

Este blog es prioritariamente de poesía, aunque no descarto la posibilidad de poner un comentario sobre otro tema. Doy la bienvenida a todo el mundo que quiera entrar en mi espacio y dejar sus impresiones sobre lo que hay en él.

domingo, febrero 28, 2010

Leche derramada

La Lechera dejó el cántaro y fue hacia el misterio del deseo.
escuchó el manantial de la risa brotar entre las hojas
siguió al conejo blanco hacia la madriguera del silencio
y allí pactó con cada secuestro del azar, la melodía.
Las letras se diluyen entre los abanicos de la noche,
las corcheas no existen, tampoco las estrellas de los libros.
Sabiendo que su brillo no es eterno,
la lechera quebró el cántaro cerca y gimió entre martillos,
bricolaje del miedo en cacería del momento apropiado para el sueño,
que no dicta conciencia ni estrépito digno de ser oído.
El conejo corrió bajo acequias, donde se escucha el agua
y sus orejas blancas ignoran el sigilo de lo digno:
cada migraña cobra vida en pasos que no desandan lo vivido.
La lechera se imagina caminando bajo el mar, con el odio
de la salobre tregua hacia los entrenados en la guerra.
y el síntoma de fiera la estremece cual canto de sirena.
el conejo se abrió paso entre grietas de la inspiración yerma
la lechera lo huyó y con el ídolo de la ilusión vencida
construyó un nuevo abismo donde perder la vida para siempre
hasta que venza el contrato o hasta que la luz brille
tanto que la lechera encuentre ínfimo su malestar y llueva.
y brille tanta luz y llueva tanta agua que el silencio se filtre hasta la noche
y la ilusión estreche sus lazos con el cuerpo cansado de la lechera
en una unión de paz. La sensual aurora hará el resto.