Mi nombre es Rosalía Linde Camacho

Este blog es prioritariamente de poesía, aunque no descarto la posibilidad de poner un comentario sobre otro tema. Doy la bienvenida a todo el mundo que quiera entrar en mi espacio y dejar sus impresiones sobre lo que hay en él.

domingo, febrero 28, 2010

El misterio del absurdo

Lo extraño es no ver en el tiempo
una fisura que nos devuelva
el otoño,
con sus silbos de ventisca,
con su dorado atardecer.

Las kilométricas avenidas
que conducen al minuto,
que no saben de estatuillas blancas,
sin paz en su costado...

Ojalá el tiempo no existiera,
fuese una invención
del ser humano.

Y la rueda gira que gira.
Me pregunto cuántas briznas llevará
en sus oscuros radios.

Sólo hay una pregunta,
intermitente en los mosquiteros
de la razón:
la que me lleva al espéculo,
la que nombra con letras oscuras
su estremecimiento ante las huellas.

El pasado es la ventana a la placenta,
al comienzo no hurtado
a las prístinas miradas del gentío.

Hay noches que me siento
como un venado que conoce a su captor.

Hay noches que me divulgo entre semillas,
que procreo con el instante alienígena de la luna.

El futuro es una mentira
que la piel construyó
como un síntoma de calor.

Me desvanezco en los paralelos,
en las cifras que cuentan
la vida vegetal:

el ecologismo fue sólo tu labio,
latiendo desconsolado
por las fauces del enigma.

Si tu amor se comprendiera
con frenos en el coche,

si fuese sencillo
componer un final estratégico
de puro candor...

pero la gótica estampida
de las catedrales en el desierto
son pruebas del oprobio
hacia las musas del humilde.

No hay mariposas de colores
en el termitero humano:
Ni la verdad,
la buena fé
es tan sencilla
como la esfera y el calendario.

Hemos guardado dentro el suburbio,
las coartadas de un inventario
de maletas.

Somos tan ingenuos como el silencio,
como el ruido de los cacharros
en la cocina.

Me pondré el mutismo de sombrero,
felicitaré
a los cantantes glamourosos de la vida,
y en el podio de las ofrendas,
gemiré la lluvia,
como un garante
del misterio del absurdo.