I
Fue ayer que descubrí que es en la suma
del impotente donde encuentro el ojo,
la mirada lluviosa del pasado,
que son los lapiceros afilados
por las astas de bestias los que pintan...
yo jamás pintaré nada con miedo.
tan sólo una invidente me recorre
por las pieles cetrinas del espanto,
por la lágrima muerta en la antesala
del mísero sollozo tan ególatra
que no puede abortar las emociones...
carcome las antenas parabólicas
de la idea que es frágil y sincera.
Hay un ovni que sube a los tejados,
que poliniza el cielo con semillas
de alienígena fuera de su hogar.
Aquí la Tierra, llamo al ser divino
Aquí la Tierra, escucho tanta música
en la más celestial esfera y lloro
porque no hay instrumento en el vacío.
Hoy me desvelo con amerizajes
pienso que el alien sabe nadar solo,
sin máquinas horrendas del espacio.
Dios es la cenital idea en cúpulas,
y el murmullo de santos lo eternizan.
como las pinceladas en un cuadro
color impresionista en cada hilo
del lienzo que no rompen los horarios.
Dime si me equivoco: soy terrícola,
mis huellas dactilares son lejanas
para el lápiz, que siempre es el mensaje.
Dímelo, alien versus mi omoplato
ser perfecto que acuna los equívocos,
¿tiemblan con musical paz las estrellas?
II
Escalera de estrellas hacia el beso.
Sin microbios no habría ni autoestima,
ni calor subterráneo en las cuencas.
Bajo, bajo, me ofrezco a las ardillas.
me dan sus mil bellotas sin bajar
del árbol secuestrado por la aurora
y el alien no computa el miedo azul
el misterio, caricias incorpóreas.
Yo filtro la amatista por la boca
de Gema y es el polvo, ser divino,
transformado en el Dios más prepotente,
Sus ojos son dos puntos diminutos,
Separan endorfinas como fábricas,
cadenas de montaje de abalorios
Más allá el cuadrilátero tan justo,
espera cual producto por marcar.
Peleo con los púgiles con látigo,
que me llamaron sierva de la fábrica.
No cabe duda: Don Celestial. Amo.
III
Es un Don sin su dueño, una suerte
de pregunta sin duda, ¿cuántas veces
la respuesta volvió de los payasos
de su mueca impensable en estos tiempos,
cuando la gente actúa ya mejor?
Una dos, tres, comienza el cuentagotas.
desnudando horizontes en gorgeos
El alien huele el frío de la escarcha
en los cables de cobre laberínticos,
al chistoso lo unen con el chiste.
Lo adusto siempre fue bien de los ángeles:
Una sala, el retrete, el sintagma
dicho a tiempo y con tildes en su sitio.
El ángel de la guarda bebe en tanto
del manantial de oro de la apuesta
y se juega el valor ante el obispo
que le conoce bien y es valioso
él allí... desde el púlpito de avispa
aguijonea con la verdad fértil
que da a luz otras llamas del infierno.
Dios se posó en su pétrea y fiel columna
Dejó al pueblo sin pan por el bien mutuo.
IV
El banquete está listo: los creyentes
en saraos que hagan sitio al alienígena,
los ateos que duerman silenciosos
bajo la manta: siempre se ora en sueños.
La creencia tan propia en la mentira
les hará ver el ovni entre las nubes
y serán los culpables de noticias,
que hieren la paciencia del más santo,
aún a su pesar, el amo tira
de la correa, prende los hechizos.
En el cielo no hay ángeles custodios,
todos se masturbaron en bombillas
del hogar y después fue su mezquina
reserva en las botellas de la cueva
de la bodega fría del pudiente
la que probó el champán en una fiesta.
Dios es un alienígena que come
con cubiertos de oro y después
se lleva a su planeta el material
¿sabes de dónde vienen las antenas?
con ellas radia magia de ponzoña.