La astucia fue mi trampa... ya lo ves,
el cielo fue mi nombre empantanado
y donde pueda ser el dulce hado
siempre caigo en tus brazos sin traspiés.
El trono fue mi capa de hembra buena
las hadas sumergieron mi pregunta
en ciénagas de malas... tú apunta
no me gustan los sables... es verbena.
Si puedes secundar mi propuesta,
no hagas de los ricitos la peluca
que me lleva a estar siempre tan apuesta
a pesar de la broma que se truca,
soy tan lisa que llevo mal la cuesta
por la duda moral, ya tan caduca.
Malditos bastardos
Hace 3 semanas

