Si lograse comprender
el todo por el todo,
no daría ni uno sólo
de mis céntimos
por nada como tus huellas,
como el frío amanecer
en las cornisas.
Me llamaron desde el otro lado,
me indujeron a ser pura,
me rasgaron las mentiras
en metamorfosis complicadas,
como una foto que se dobla.
Ahora me sacudo la cicuta,
levo anclas
hacia el Ministerio de Fomento,
donde la burocracia
no sanciona los papeles
y las vueltas de tuerca
se llaman arquitectura.
Si me pruebo la miseria
en probadores multiusos
me divertiré con mil y un sueños
en los arquitrabes de la gloria,
seré la pitonisa de mi sombra
que se deshace en elogios
hacia Sherezade y Madonna.
Mi muerte no es una papelina,
es la droga
que adultera el silencio
con su panza estrellada
como un falso idilio
con la gota de agua
que se quedó en la cubierta
mientras el naufragio
se despedía del ruido.
Así de frágil,
que la Metafísica
me duele en los pechos,
en la matriz,
y en la sensualidad
de ser yo misma
ante el espejo
cuando el olvido
se fue de camping
con el miedo.
Cuando vuelva,
no me pillará
su fantasma
porque seré tan vieja
como la muerte
y
el
más
a
l
l
á.
Malditos bastardos
Hace 2 meses

