Las aceras murmullan con voz taimada
el preámbulo ruín del miedo afrodisíaco
para el amante fiel.
Sólo hay sensualidad en la astucia feroz,
en las maletas sucias, las viudas del vacío.
dentro, el trayecto se multiplica,
las circunvalaciones del odio suman
y la ética limpia se resta a la aritmética.
No me traigas peones que ya se han coronado,
No me sepultes en butacas de cine.
Cuando te di un beso en la mejilla
fue mi carne desnuda la amiga de tu piel,
fue mi traje de reina el disfraz carmesí,
que desviste las máscaras con muecas tristes.
Este camino se conforta con túneles
que suplican el techo de amores sin retórica,
por eso no derrapes si susurro en tu oído
palabras que se acuestan en lechos de la lógica.
Soy la voz ronca de surtidores de tu cordón umbilical
y te traigo el ombligo que razona a la luna.
Ya nunca más habrá eclipses sin coartada.
Malditos bastardos
Hace 1 mes.


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