Mi nombre es Rosalía Linde Camacho

Este blog es prioritariamente de poesía, aunque no descarto la posibilidad de poner un comentario sobre otro tema. Doy la bienvenida a todo el mundo que quiera entrar en mi espacio y dejar sus impresiones sobre lo que hay en él.

domingo, octubre 18, 2009

Amigo

Si fuese la amistad la noche del silencio
yo daría mi vida por encontrar los pasos
perdidos en la bruma y sostendría el cáliz
del tiempo en una mano absorta en la moral
de una flor perfumada, pero ya las abejas
libaron de la muerte en postdatas barridas
por las promesas ebrias por su aguijón tan cierto
que no puede esconder el cinismo político.
Si tus besos entrasen por puertas de la lluvia
mi paraguas habría cerrado la inclemencia
en un plácido circo, pero el recuerdo dulce
está en las manivelas que giran manos mansas
La sensual mirada en tus caricias lúbricas
matriz de nubes cálidas y útero de símbolos
Si tú fueses un niño con la boca rayada
por otro niño alegre, guardaría tus labios
en cofres de misterio. No comprendo a estatuas
que matan el ahora, canal subtitulado
para los sordomudos, no comprendo el estiercol
mariposas muertas, sin su seda en capullos
encapsuladas siempre en fiordos de elegancia
Glamour de profetisas de esta noche embustera
Ellas predicen mudas: -tendrás un hijo azul,
producto de ese párbulo que hace tiempo ya fuiste-
Y la fuente de gracia escupe pulcritud
de míseras virtudes en las fauces de la industria:
la máquina de clones. La guerra de galaxias
que el agujero negro engulle, dentro, dentro,
la quinta dimensión. Gravedad de manzanas
en clave de mordida. Amigo, nunca llores
pétalos en miserias, la abeja con su pólen
hará que se produzca la evolución de rata
a peregrino asceta. Irás por los caminos
que otros habrán abierto y te susurrará
el gañán su alcohol rancio, te soplará el vencido
su sexo, con los premios de consolación bárbaros
No olvides que este mundo es agua destilada
y que las gotas caen al precipicio eterno
como miel de espejismo, aunque sólo se vea
detrás el más allá. Estamos a la espera
del ovni que tan cóncavo lee todos los posos
que nos conducirán a otro filamento
del tiempo, con Ariadna. Morimos en el borde
del nudo de la soga y vivimos ahorcados.