Los libros se cerraron en estantes
tan llenos como sombras en la luz
sabiendo que las llamas son la cruz
que marcan en las páginas el antes.
Después de mil fogatas en los prados
el sol no fue tan fuerte como tierra
cayendo sobre el tallo que se cierra
sobre sí mismo como cruel tornado.
Bajo el agua se merman los corales
edificios de seres tan gregarios
que rozando la espuma en los metales
de sus mentes se cae el rasgo del ario
del arete pulido con los males
de no abrir candados del armario.
Malditos bastardos
Hace 2 meses


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