Desde el frío, la luna nos recuerda
que es ya noche cerrada y no hay aurora
surgiendo en ningún sueño sufridora
por Tánatos, tirando de la cuerda.
Ni en las torturas puede ser mancuerda
la luna en claro cénit del ahora
cuando en la punta aguda de la hora
parece pesadilla que se acuerda.
Si no sueño con aves solitarias
escondiendo sus pasos en diarias
mediasnoches que acunan mediosdías
en lagunas abiertas en los días,
las lagunas abiertas en las noches
podrían sumergir con sus reproches.
Malditos bastardos
Hace 2 meses


4 comentarios:
Excelente trabajo de poesia. Sigue así.
Gracias, Víctor. Este poema a mi me gusta bastante a nivel conceptual, aunque fue una especie de experimento a nivel formal. Es un placer para mi tenerte como lector. Un besazo.
Rosalía
Genial soneto, querida amiga.
Besitos
Ana
Gracias, Ana. Tus palabras siempre me halagan. Un beso muy grande.
Rosalía
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