El pájaro bordea los cimientos
donde antes se cernía el torreón
y fue su pico el guante de ladrón
que se llevó mendrugos cenicientos.
Los guerreros luchaban como cientos
de ligaduras fuertes cual tendón
que rompe el verde campo en la canción
del rapsoda que cuenta los eventos.
Un tirano llevó su yegua amada
al lugar donde barcos zarpan solos
y la espuma del mar fue su coartada.
Los súbditos lamían alveolos
de las olas tan lentas como nada
en convertir lo libre en protocolo.
Malditos bastardos
Hace 2 meses


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