Mi nombre es Rosalía Linde Camacho

Este blog es prioritariamente de poesía, aunque no descarto la posibilidad de poner un comentario sobre otro tema. Doy la bienvenida a todo el mundo que quiera entrar en mi espacio y dejar sus impresiones sobre lo que hay en él.

miércoles, junio 03, 2009

El café

El café está ya listo.
El trago bajo techos de colmena gregaria,
hizo sufrir al pobre...
...bebedor de instantáneo, la austeridad de lágrimas
compartidas con otros
dentro de humanas celdas. Él se comunicaba
con las demás por medio
de sus alas de abeja. Volaba hacia la prístina...
...laguna. Los venados
le robaban asueto, en la ciudad sin ley.
Los hombres trajeados
se lamían las yemas en señal de su impronta
sobre tanta hermosura;
su auténtico deseo: violarla si infringía
su auténtico deseo,
como un visillo oscuro, mas con bellos encajes.
Los lavabos están
atestados de junglas sin geografía clara,
no hay nadie observándolas.
Un gesto le acusó: datos en Internet,
su sonrisa burlona, su tic en el mentón.
Y romanos perdieron
la guerra por su culpa: humano iluminado,
aunque él no podría admitirlo. Su sed
de soplón: fue el maestro; esas fueron sin gloria
sus últimas palabras. Reapareció en la celda
y todo su ademán
le perseguía gris como sombra en un muro...
hacía de él tránsfuga...
...de las circunferencias: la más grande de todas
las mentiras que pueden...
...encandilar a un hombre, la que se olvida al pájaro
dentro de su colmena,
que no distingue miel de pienso artificial.
Lo cierto es que las flores
son libres en su forma, abren con amor pétalos
y el hombre no es parásito
ni abeja ni flor: nada que pueda parecérsele.
Él posee la horrible
conciencia que en ocasos es su más pleno iris.
Estruja el vaso frío
y lo tira en el cubo de la basura negra.