En la roca se partió la metralleta,
en los giros de un viscoso malabar
que en poesía se diluyen el sangriento
ventanuco a la estación de los loqueros,
y la cinta maltratada de la edad.
En los senos del Invierno hubo un descenso,
desde grutas insondables a la sal,
El incierto poetastro del milenio
hizo trizas la morada del verdugo
y de frondas estrujó la marejada,
y de fines de los tiempos, hizo paz.
Los eclipses capturaron las magnolias,
las fisuras del presente hicieron mella
en corazas de los Dones de los títulos,
de los sabios del millar de papeletas,
como el sol en el pestillo del poniente.
cuando cierra los cristales de las urnas,
que saciaron sed y hambre de capturas.
No me entrego a tu viciada llave oscura,
soy del tiempo su jaleo y de cintas,
su avance fortuito en la memoria.
Si avanza la verdad del compromiso,
me sumerjo en los visillos de una Era
que innova en su boquilla hasta prender
y se apaga en los momentos del mañana:
por favor, no sueñe usted con profecías.
hoy, ahora y su conquista es la verdad.
Malditos bastardos
Hace 3 semanas


2 comentarios:
hola tu blog esta muy bueno te felicito
te mando un gran saludo desde medio oriente israel
http://elbohemiodelanoche.blogspot.com/
Encantada de conocerte. Me alegra que te guste mi blog.
Un saludo desde Madrid.
Rosalía
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