Mi nombre es Rosalía Linde Camacho

Este blog es prioritariamente de poesía, aunque no descarto la posibilidad de poner un comentario sobre otro tema. Doy la bienvenida a todo el mundo que quiera entrar en mi espacio y dejar sus impresiones sobre lo que hay en él.

sábado, mayo 30, 2009

La cárcel del ser

La ventisca hizo mellas:
el ojal de tu camisa
se abrió como mariposa
que durante el vuelo liba
de estaciones tempranas.
Igual pasó con tu risa,
el silencio sepultó
la carcajada en sus briznas
que desnudan los dorados
al pasear de puntillas.
Bajo unos ojos tan tristes
las escuelas serias silban
con profesoras florero
que con cinturas de avispa
te enseñan a amar la rosa,
y ombligos materialistas.
En tu casa suena el cierzo
y tu madre se da prisa
en retener el cariño
en bizcochos tan realistas
como una hogaza de llanto,
y tu padre es todavía
el que aprisiona las ruedas
con el freno a la deriva.
Por eso, niña, no llores,
que bolsas con palomitas,
de esas que el viento no aturde,
te esperan en salas pías,
donde hiciste de tu ser
una palabra sin rima,
pero que suena bien.
Que no te duela la tripa
si oraste ya al tío Tom,
si tu coche descarrila
en vertidos de Orson Welles
o en canciones de Tequila.
Existe un sello tan mágico
que cuando lo pegas brilla
como púgil en combate,
con su sangre tan vendida
a unos miles de billetes.
Y en el sobre se hace trizas
el mensaje tan austero.
Si de verdad tu camisa
ciertamente es verdadera
yo diría que la sisa
se resquebrajó un poquito
como en el paro sus filas
cuando ofrecen un trabajo
en alguna oscura esquina
de esta cárcel que es el ser.

2 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Estupendo romance de tipo surrealista, Rosalía.

Buenísimo
Besos
Ana

Rosalia Linde dijo...

Gracias, Ana. Es un honor tenerte como lectora y amiga. Un besito con todo mi cariño.


Rosalía