Mi nombre es Rosalía Linde Camacho

Este blog es prioritariamente de poesía, aunque no descarto la posibilidad de poner un comentario sobre otro tema. Doy la bienvenida a todo el mundo que quiera entrar en mi espacio y dejar sus impresiones sobre lo que hay en él.

miércoles, diciembre 31, 2008

Cuando estés ausente

Vendrás a la tela de juicio,
se te diseccionará la arteria femoral,
tus parientes visitarán
tus patios de fría escarcha,
cuando estés ausente.
Cuando estés ausente serás otro,
vendrás a la noche de estreno
con los invitados al concurso,
será tu excusa para hacer huelga
por un fecha de caducidad no prorrogada
lloverá musgo sobre la piedra
que reflecta tu sombra...
traerás las antorchas
y el hielo se romperá como coraza de tela
que un criminal asesina...
cuando estés ausente
sólo se oirán las palabras que enervan
el gris silencio,
las que vibraban en la memoria:
susurros suaves que saben a olvido
y música dulce que cantan los niños tiernos.
Vendrás a las noches sin rutina,
cuando estés ausente,
se te abrirán los párpados
con el pegamento de verdades crueles
y tu otro yo
danzará las piezas de la obra
que se recitan con los ojos vendados
las que no requieren instrumento...
serás tu yo más íntimo
cuando estés ausente de tu yo yo
que no deja de volver
pero su fuerza es la voluntad
de jugarse una manga
enredando las premisas,
los prejuicios y su carnaza
en un nudo marinero.
Bajo la manga,
tu yo austero se sale
como un truco manido,
siempre
cuando estás ausente.

Año Nuevo

Un petardo resuena en la noche creciente.
Con las olas me llevo el estruendo hacia el libro,
Virginia Woolf fuma,
y en la televisión “Las Horas” son el eco
de dulces melodías de un fulano llamado
Philip Glass.
El niño asiente; la niña, igual.
el gigante de bruma crece por la vereda
con sus ruedas también gigantes, roza que roza
componiendo algoritmos
hasta llegar a besos que pueblan las estaciones
la primavera tiembla, con tierno y ámbar trino
y más o menos tino
en mi hogaza de pan
y el cierzo me golpea desde cristales rotos
esperando que se abra el camino en la forma
de una cuenta hacia atrás
La memoria, abalorios, la noria, la censura,
clarividencia divina
Me sumo al griterío y tan contenta engullo
doce recuerdos píos que dejó mi estrategia:
el primero oteó los terrenos salobres
el segundo tocó su nieve y todo fue piedra
el tercero fue tacto en la blanda finura
de unos guantes de encaje
el cuarto fue el de antes de la quinta sinfonía,
que enaltece las manos y la vista de pájaro
el sexto fue el siguiente, frío murmullo celeste
que no añora en su trono las neveras de montaña
el séptimo me engaña con la vecina bella
el octavo, maravilla de la escritura miniada
que sana las suculentas pupilas en el censo
de las uvas cortadas
el noveno, no espera entre sus alas tensas
el décimo, sugiere códigos decimales
el undécimo sabe a porvenir y a mar
y el duodécimo espuma las solitudes solas,
mi pie yace atorado en el año que aún
no ha pasado ayer
y que se vive como al perder la conciencia.
Año de las cerezas y de fruta podrida
año de los lamentos y de neveras vacías
año alegre que sabe mi futuro, ayeres...
y la fría aspereza de este glacial invierno
que recorre mi espina
en la auténtica estación del Año Nuevo.

El jardín de las rosas negras


Ojo a los niños
que suben a los manzanos
en busca del pecado original,
pero ojo ya vendido,
pupila dilatada
por la brillante luz
de la mentira:
saber que sus ojos
se opacarán,
que sus pupilas
se harán chiquitas
y que los párpados serán sábanas
sobre un océano de aguardiente
saberlo y no sentirse mal...
ese es un buen truco.
supera al gran Houdini,
porque ni su varita,
ni su sombrero,
ni sus cartas en la manga,
se llevan las riquísimas manzanas
tras los bastidores...
todo queda en el escenario.
Tras las cortinas,
su rastro podría ser
una paloma mensajera
pero sólo es un mago
que no desvela
sus intimidades
a los ladrones del circo,
a los niños hambrientos de misterio
o a las copas vacías,
es lo más parecido
a ser un mentiroso,
un mocoso disfrazado
con su pastilla de incógnito
contra la inocencia...
pero se trata tan sólo
del gesto sincero
de quien observa
y se da cuenta
que hay que mantener
la bendición del cielo
besando la tierra,
las benditas manzanas
colgando del árbol...
el tiempo, el sueño
y la mitología
del soñador
harán el resto...
porque la infancia
es un estado de la memoria,
es ayer, gloria y pasado.
El jardín de rosas negras
jamás se desflora,
al otro lado del espejo.




Imagen creada por I_-Jazz-_I

jueves, diciembre 25, 2008

Las vides


Las vendimias de la Historia
no fueron jornales
de tiempos belicosos.
Los hombre cansados,
las mujeres con varices,
los niños sin golosina
y la escasa neblina
que nos hizo partir
hacia otras tierras más fértiles
también llevan el nombre de la hambruna.
Tras macerar
las uvas en barricas
nace el caldo divino,
la dulce ambrosía
que despertó a Baco
de su letargo,
junto a las bacantes,
para celebrar victorias
en los paladares finos.
Mas las otras victorias
jugaron con sangre
una mala pasada a aquel diablo
que pensaba llevarse
a los perdedores
donde sucumben los azares,
a un lugar peligroso
para el propio raciocinio.
Pero un chico listo dijo
que no dormiría al raso
de una batalla sin añiles,
que tiña ambos bandos.
Estrellas se transformaron
en Oporto,
el cava diluvió
desde los cielos
y los tiempos posteriores
fueron caminos tan cortos
como lo permitió
el cuerpo a cuerpo.
Ahora las contiendas
se deciden con tibias
volando en pedazos,
y niños que se quedan mancos.
Con pactos sellados en cumbres
donde los asistentes se embriagan con champán.
Los buenos pedirán
que les remuneren
la paga hollywoodiense
pero los hombres pudientes
les recordarán
con una mirada
a aquel diablo
que dormía bajo el catre
y se callarán
por si acaso.
A lo mejor se manifiestan
con petardos sonoros
rompiendo la noche,
mas no igualarán el calibre
de la bomba de Hidrógeno.
A lo mejor
hacen huelga de hambre,
sabiendo que la solidaridad
es un cable fino
que une el teléfono
del que llora
con la linea de la lluvia.
No hay pañuelos
para el que no se consuela
con las vírgenes,
sólo iluminaciones
que conducen a la tierra
donde el ser de agua y viento
confronta estas lides
con uvas envejecidas.
La fértil aurora
se encargará
de hacer crecer las vides.



Imagen creada por Ádal

El pozo y el hombre


Las melódicas fuentes
te avisan del cortejo que se acerca,
en sus riachuelos fluyen
las almas bendecidas por el sol
camino de la senda
agolpa tristes pozos la memoria
y en su boca crisálidas
dan de beber al hombre transmutable.
Saber boca con boca
el sabor de las alas que se abren
y una palabra sola
se lleva al pozo toda la sapiencia
que en el hombre no cabe:
ser inconmensurable que el gozo
no condena a finales.




Imagen creada por Miguel Roa Guzmán

Transformación


De abrir constelaciones en mi manga de cautiva,
me he convertido en paloma mensajera
con un papel en el pico
que arde en las muñecas
y espero tu respuesta...
Recapitulemos:
la lluvia no llama a sus ancestros
en la acera seca de la calzada,
tampoco lo hace en las inundaciones.
aunque tú llames,
sólo habrá tierra seca,
sólo tristes matojos
y hierbabuena...
Me he confabulado
con tu instante militar,
con tu instante pacifista,
con tu bandera que no añora
patrias vividas,
sino eternas orfandades.
Y mi paloma
da una vuelta al globo
empapándose de la realidad,
como mortajas de sed
que piden un trago.
Yo no valgo para negar
a un minusválido su paga,
no valgo como triunfadora
en una pista de escarcha,
pero sí puedo esperar...
desde esta orilla
que el barro tome forma,
que la costilla se module.
Observo con mis antenas
extra terrenales
cómo mi útero
crece dentro de otro útero,
que nunca sangra,
que sólo existe
en la conciencia
de quienes aman
al sentirse también amados.



Imagen creada por jeru_

a dúo con Santiago


Con la espuma del río se escapan pesadillas,
la nata fermentada que arrastra en las aguas.
Es su vicio lamer los peces que te asustan,
criaturas frías, blandas y negras como petróleo.
La virginal aurora tiñe las aguas blancas.
Desde su pecho pálido
se irradian vetas rojas
y su majestad hiere la piel tersa del río,
como tierna cereza sobre helado de nata,
mas de sabor amargo.
Sus rojos labios flotan entre densas espumas
y besan el crepúsculo al acabar el día,
entonces las tinieblas regurgitan betún
en sueños de alabastro y burbujas que explotan.
Las criaturas abrazan su dulce piel de nácar
y el soñador despierta con valiente ventura
-virgen sin corazón flotando en frías aguas-,
al hallar su corona, entroniza sus huellas.
La efervescencia arropa su delicado cuerpo
y las heridas curan, sanadas por chamanes.
Los seres retroceden, espumas disgregándose...
ahora ella camina sobre su vieja concha.


Impares: Rosalía
Pares: Santiago


Imagen creada por pasotraspaso

miércoles, diciembre 24, 2008

La noche rota (poema roji-negro)

Si las sombras tuviesen su ángulo
doblado en dos hombres

besaría sin miedo su áspera
alma de poliédro.

Uniría con mi escuadra de noche
las aristas negras del ser
para así completar la imágen
del crimen perfecto de Dios.

Condición humana
geómetría inane...

¡Quién va! rompió el sereno
¡No hay Dios! gimió la sombra.

La bomba del anarquista
voló en pedazos la noche.

¡Quién va! grité al vacío
¡Soy Dios! se oyó en el pozo.


Por Dani



La sombra de Murnau

Si las sombras tuviesen su ángulo
doblado en dos hombres
besaría sin miedo su áspera
alma de poliedro
pero serias cornisas me anuncian
que el cielo no es fiel,
giran húmedos vórtices negros,
hélices del tiempo.
Y la oscura mirada del ser
que habita en umbrías
me sacude con penas irónicas
soledad al raso
donde el hilo de Cronos permuta
en gris laberinto,
y las cuentas de magia desnudan
collares de perlas
grises, bajo tu cuello asombrado
esperando un beso
que renueve el sentido de Drácula
en los muros fríos
de este piso que habitas tan sola,
donde no hay temor
a las almas que añoran la sangre
y caricias cálidas
donde el ángulo claro del sol
no hace jamás sombra
a la extraña figura del tiempo.


Por Rosalía

Poema a dúo con Dani


En la senda amarilla del olvido
busco en tu mano hálito de vida,
pero palabras caen como temblores
ocultando salinas tenebrosas.
Detrás de las montañas blanquecinas,
dormitan tras las sábanas de hielo,
baúles de recuerdos que son breves,
bitácoras de lágrimas veladas.
Mas el tiempo no es fiel retrovisor
cuando las uñas se tiñen de negro.
Sólo en el luminoso recorrido
beberé, sí, las diáfanas estrellas
en los nocturnos pechos que no duermen.
Balbuceo palabras que, inéditas,
en el sueño sumergen sus perfumes.
Vendedores de rosas ambulantes
deshojan los aromas que no aturden:
simbiosis de polímeros besados
por labios que también saben venderse.
Recuerda, amiga, intrépida guerrera
que todas las palabras son creadas
en la senda amarilla del olvido.



Versos impares: Rosalía
Versos pares: Dani



Imagen creada por Ignacio Conejo

Cuento de Navidad


El pobre se redime en maletas de nada,
escupe en las esquinas miniaturas de alerta,
no cree en los solsticios ni en oscuras madejas
que los trenes censuran en sus viejos raíles,
porque cada tropiezo del zapato desnudo
es un golpe al destino, que solamente atiza
a los que son humanos, con su desnudez de día.

La hacienda del que tiene es cual tierra mojada,
sólo contesta a huellas y su egoísta impronta:
la codicia no rima con las facturas grises
ni felices auroras.

Esta noche seremos al pie del árbol solo,
las palabras melódicas que sepan bien, a anís
como fuente, riachuelo, coartada y hemisferio
y la tan conocida, ropa usada con hilos
sueltos, no apolillada.

Los hermanos pequeños pedirán sus tajadas
y la necesidad se hará hermana del ser
solidario, que junta migajas con amigos.

Los lobos solitarios con su aliento canino
dirán hola al salvaje que somos dentro, dentro
donde los cigüeñales de nuestros sentimientos
son aullidos tan gélidos que cortan los sentidos,
lejos de las caricias y del fiel cautiverio.



Imagen creada por Davic

El cielo gratuito


El cielo gratuito de las manos en paz
me distrajo de las miradas
escrutadoras del olvido.
Cuando estreches mi vicio
no permitas que el alma trasmute
en vértigo inmune,
que la tibia caída
puede distraer
de lo auténtico:
mis labios entusiastas
sorbiendo el peligro,
como caza alerta
de los tiroteos.
La memoria es un jarrón vacío,
donde caben cientos de flores,
pero no hay savia que las riegue,
no hay metamorfosis
en la sangre de yodo,
que convierta la hoja en bando
y la flor en misterio.
Sólo el silencio,
con su fuerza de progenie
devora el sudor del tallo
y las flores del jarrón,
pintadas con esmero
por alguna china sin abalorios...
pero el olvido
viene tras de mí
con sus pasos remunerados,
porque no hay mayor riqueza
que observar lo aprendido,
aunque se diluya
en tinta rosa.
Mi cielo,
tu cielo,
nuestro cielo,
es de un color
sin muescas en sus arcos
y en sus cumulo nimbos,
menos cuando la anciana
batalla enciende las velas
para celebrar
la estrategia
de la desmemoria.



Imagen creada por Hobo

lunes, diciembre 22, 2008

En el cine


Esta noche rumié una visión:
animales subiéndome por las pestañas
para besar mis iris
y el calor,
la espuma,
la ralladura del limón,
me hicieron despertar
a suaves fines,
como el The End de las películas.
Transmuté en gladiadora de tan sumo
cuidado
en no despertar a los leones
que si me comes,
no te dejo entrar en mi patria.
Al exilio
me condenó el cinéfilo
de portada,
sin tiburones
ni hadas
comiéndose el cuento
Y las arras de mi aposento
son tan dulces como tu espada,
como los sables
que te hacen perder el conocimiento
Ahora soy espectadora
de las saludables salas,
donde las palomitas
cubren los asientos
y la memoria
se esconde tras la pantalla.
Detrás del proyector,
un simio me saluda
con sus muecas
y yo le contesto
con una carcajada
de chica mala.



Imagen creada por Vivitaycoleand0

Una hormiga en el espacio


Perdida en tu satélite mis antenas se oxidaron: las hormigas no están adaptadas a vivir en el espacio. Y observaba por los cristales, cómo el planeta se hacía diminuto, tanto que tuve miedo de perder mi pipa fuera de la atmósfera, donde había conocido la vida de una hormiga. Los médicos me auscultaron, me trajeron pedacitos de fresa, pero mi alma estaba diluyéndose con sus arterias deformes en medio de la gravedad cero. Un astronauta me hizo señas golpeándome con su dedo y me deslicé hacia montículos de arena. Después me mostró fotografías de su hogar, dicen que es estúpido hablar con una hormiga, pero en estas condiciones, le hablas hasta a los muros, y me dijo: la Tierra está muy lejos ahora y tú y yo somos lo mismo, animales gregarios que han perdido su agenda y el trajín de la ciudad- hormiguero. ¿Ves que es tan pequeño tu mundo como el mío? y la hormiga comprendió, aunque seguía golpeándose contra el cristal, soñando con su alma y la luna llena, pero ayudó al astronauta a no sentirse tan sólo.



Imagen creada por ChuKi

Fisherspooner- All we are

Eres como eres


Dueles en el silencio de la remota fábula,
que es del ser lo más noble
sin feas pantomimas de un payaso sin gracia.
Dueles en el capítulo
censurado de series de una gran audiencia,
que echan en el pre-estreno
de una fiesta importante para las ilusiones
de promesas ilustres
como la ilustración de un cuento que recuerdas,
pues memoria es aurora
y signo del destiempo con que llegan las horas.
Tu boca es un rallón,
tus frases sólo son negativos de film,
que se lanzan al río
para no ser halladas entre rocas y musgo,
pero tus ojos serios,
¡ay, tus ojos inmunes a caricias de osos!
si pudiesen llorar
aún sólo pegatinas, taponcitos de caucho
y biodramina en sobres
podría al fin creer en los finos milagros
más que el punto celeste.
Durante este viaje toca fin en paradas
en caídas del coche
cuando está en plena marcha sin soltar el embrague
me creo, ¡sí, me creo!
que el silencio es la máscara de cera que tan sólo
duele en la moralina
quebrándose mostachos con un beso y pasión.
Que la televisión
es un marco y ventana al patio de vecinas
donde los cotilleos
solapan los festejos con fuegos de artificio,
¿Vitaminado? nada
tú eres como eres, sólo un suave presente
de la gloria en los niños
que no temen pasados, pues sólo son promesas
y se beben el vino
donde sólo reflejan contadores divinos
que no cuentan las siestas
como hogar del paupérrimo y del niño santísimo.



Imagen creada por Josh Michton

sábado, diciembre 20, 2008

Cuento


Quise inventar
un cuento de amor:
la princesa muda
y el príncipe cantando las cuarenta
al bufón,
pero los estrenos en cartelera
de este palacio
se disimulan con pegatinas
de ángeles cuarentones
y demonios recién nacidos.
Su fragua es la mente
de niñas asustadas
por ver el rostro
de su maldición
en las promesas.
No arreciará
el tumulto en sus mentes,
no se cambiarán
los prejuicios por collares de rosas,
porque siempre vendrá
el carcelero de palacio
a envolver los regalos con papel de fumar.
Las niñas golpearán tantos graffittis
con sus zapatos de charol,
sin saber que bajo sus pies
tiembla el mutismo.
-Preciosa boina-,
dijo el corsario a su pupila,
-te hace parecer
una guerrera poderosa-,
La niña cogerá grises caléndulas
y se vestirá
con las radiografías de traidores
para que nadie
la encuentre en el juego del escondite.
porque, ¿quién puede hallar
un culpable en los huesos
sin cirugía?
La princesa y el príncipe
bailan con Mesías
doblándoles el cuento
en pajaritas,
que la niña pondrá en sus cabellos de musa
y el artista les copiará
los pasos en rondós hacia la fábula.
La moraleja es fantástica:
un hatillo de margaritas
te protegerá
de las inclemencias
de la mala suerte,
aunque las rosas sean las más sanas
para la memoria,
pero deshojar los años
puede convertirse en un deporte,
más allá del recuerdo y su moda
impuesta por los pasos en falso.



Imagen creada por el Buho nº30

viernes, diciembre 19, 2008

Peaches- Fuck the Pain Away

El dolor del vacío


Si por el precio de un desayuno
se desnudase el hambre y su pretérito,
si el deseo tuviese sus letras
del color escarlata y su defensa
fuese un traje de santa: mi sangre,
no se amontonarían tantas vísceras
sobre la lluvia, no habría sobres
que acrisolasen las lágrimas rotas.
Por tus besos, Satán me engañó,
yo le daba mis pétalos y él dijo:
gemiré con la savia de abeja
junto a tus mil encantos de cuentista,
pero tan sabio ríe mi ser
como lo hace el vacío soñador
en la cáscara abierta: mi reja.
Yo soy para mi idea la pomada,
reinventada con fuerza animal,
como un fractal que no teme su número.
Este ungüento no puede con poses
de paz que se esmerilan en los dedos,
pero bebe la sangre tan azul
que no hirvió en la marmita de ilusiones.
Y los kilos que presta el silencio
desde su saco de maravedíes
los invierto en despoblar sus duros
para que el julio próximo el sol
no fulmine el calor de las ideas
que cultivo cual pensamientos puros
Después no me repliques la sed
obra de un termitero que tú temes.
Después no me repliques el hambre
sé que los monasterios se cayeron
con el cierzo de voces sin voz.
Me temo que el impulso de asumir
estas horas en esferas de cuarzo
hará que mi silencio sea mudo
aunque el tiempo dirá lo contrario.

miércoles, diciembre 17, 2008

Love Shack - B-52s

Sólo, sola


Soy freelance de las noches de negrura.
No llegan duendes ni ciempiés al puesto
donde acuno presentimientos grises,
sólo la encrucijada y su instante.
El verso cristalino no tropieza.
Soy apuesta del sol del meridiano,
donde centrifugados le birlaron
su canje a las bujías engrasadas
y marañas de arpías que tan sólo
temen las quemaduras del calor,
vierten vivo caudal de nieves presas.
No dejaré mi puesto abandonado
no lloraré con lágrimas verdosas
la vegetal figura de un talento
que te enviste cerval miedo de rosas.
Sólo, sola, ningún ente me ausculta
creceré con golosas ramas sola
en la copa que no se vierte nunca,
sólo en la primavera, gualdo iris.
seré ballena, osezno o venado
que de la inundación besó tormentas.
Las aldabas flotantes del coloso
me ofrecerán en gélidas noches
sus besos de alabastro y lentejuelas
y en el espacio escueto de la lluvia
seré fango tan sólo, sin pisadas.
Mis pupilas jamás festejarán
los febriles instantes del combate,
Sólo lo digo por mi propio bien:
aparcaré los fuegos de estraperlo
y me iré a conducir un nuevo fuego,
este que contamina, más vital
tanto que las miradas animales
no advertirán el rojo peligroso.
y con el turbio signo de mareas
borraré las pisadas que dejaste
sobre mi festón blanco, ya, tan solo.



Imagen creada por vaneska-tHOmz

martes, diciembre 16, 2008

El funicular


El funicular
embestía todo momento
dichoso, de libre albedrío.

Las rocas en el fondo de mi vaso
me aturdían.

No recuerdo
cuántas paradas
pusieron al conductor sobre aviso,

pero no puedo frenar la aurora en los tilos,

la memoria sin signos de viaje,

más bien daguerrotipos fundidos con el sueño.

El conductor sabía
de cometas, de aviones,
y también de prestamistas
del suelo adosado,

pero ignoraba
las cuentas del oportunista
que en su bolsillo
guardaba prozac para las dudas.

y que creía ver en el paisaje
su propio espejo,

mas los duendes del viento
no saben de cometas,
de aviones, ni de prestamistas
del suelo adosado.

lloran su linaje
como retruécano
de la compostura

y de huidas hacia un mundo más tenue.

El conductor se confundía con su cacharro,

no era humano,

sus huesos carecían
de la impudicia de las decisiones.

Su camino estaba trazado,
pero cuando el viajero

dormía su espejo,
de repente,
las paradas escritas
en su diario
se difuminaron

y llegó al cielo
de un país desconocido.

El peligro del funicular
está escrito con posos en la leche cortada.

vaticinio de una existencia
que las campanas
anuncian como un nuevo divorcio.

El viajero no llegó a su parada
y tuvo que aprender a utilizar
otro medio de transporte.

Las nubes le mandaron
más lejos del azul
y su miedo
ya no era seguro de las ojeras,
ni de mujeres hermosas,
que cogían el funicular como él,

sabiendo que su corazón
no flotaba en el agua,

roca fiera danzante con estelas de larva.

El huevo eclosionó
y el miedo de nuevo nació
y el oportunista transmutó
en águila,

que recorre caminos
que ningún ser humano
comprende.



Imagen creada por Claudia1967

domingo, diciembre 14, 2008

Experimento


Helados vidrios comprimen la lujuria
de esperpentos que aman los nichos.

Los niños no vuelan sin comba,
las piruetas de cientos de madres
por dar a luz un homínido
no me llevan al templo de aurora
ni a las pruebas con embriones.

El resultado del experimento ecológico
me renueva con sed de bendita,
con agua en la frente asustada.

Ya no espero la gloria en pigmentos
de melanina
ni en probetas de ética pura.

Sólo niñas sin moraleja
en los patios me enseñan
a amar el suburbio,
con sus arrabales de ceniza,
con sus aceras encharcadas.

La ceniza no hiela el silencio
de nuestras caricias,
la hemoglobina
no sube a los altares
el presentimiento del barro.

No permitiré que tu copa quiebre
las alas de la astucia,

no dejaré que tus manos ensucien
mi palimpsesto
donde las letras
son marcas de mordacidad,
jamás de arrepentimiento.

Te doblaré
las palabras en sueños,
jamás luchará el veneno
por partir la esfera perfecta,
menos los abogados de las horas.

Mi tiempo es dulce
sin candados de pulcritud,
mi aseo es verte
con ojos de gacela.

No importa que las hadas te rompan la camisa,
no importa que las brujas importunen con quejas.

Eres la prominencia de mi sombrero de copa,
debajo la paloma descansa de su vuelo
y lleva los mensajes más allá del Pacífico,

donde guerreros esperan su momento
para atacar al enemigo.



Imagen creada por proyecto.eden

viernes, diciembre 12, 2008

Soy muñeca


Tu invitación me salvó de la abulia,
Montañas de papeles esperando su firma.
Ciertas peculiaridades de la saliva
me parecen tan bruscas
como un petardo
en medio de las fiestas,
pero en tu boca consumo el fuego
buscando la ficción tan metafísica.
Me dueles en las hojas sin firmar
porque aún su color no es de sangre
allí entremezclo la bondad con los versos
de alguien que ignora mis estrofas
Ojalá las palabras se revienten
ojalá el consuelo de vivir
tan sólo siendo una luciérnaga
me empape de alegría
y las horas se entreguen a la gruta de las pirañas,
el destino sea el hálito de la noche
que aún no ha preparado sus cacharros orgánicos.
Tu piel es pandemia de los enamorados,
tu pecho es fuente de histrionismos,
pero en tu boca es donde encuentro
moraleja a una fábula de ternura.
tan tierna es mi desmesura al quererte
que no encuentro en el más allá
ningún gramo de sencillez
no encuentro en el ahora
un presente sin vértebras
que no se difuminen
en el espejo.
Tráeme un saco burdo donde pueda esconder
mi flota de carencias;
después, en tus giros de trapecio
encenderé mi corazón
como un cronómetro
para la vuelta a la belleza
donde tú me levantas
hacia la gloria.
La sangre no mutilará mi gris silencio
la palabra no lo envolverá
en papel de plata,
ni en pan de oro.
Espero tu firma
para idiotizar el miedo,
y descalabrar
el sentimiento
más allá de la burocracia
aparente de nuestras caricias.
Tu amor es lluvia
que disolverá la tinta en agua
y mis tristes mendicidades
comerán de los versos
que sorprendamos al vacío.
Sólo una cosa más:
no soy de papel
y tú no eres de verbo;
soy muñeca con ojos de granito
adivinadora de estrellas
en la cascada de tus ojos.



Imagen creada por vcastelo

jueves, diciembre 11, 2008

Libertad


Cientos de caravanas se acercan a la noche.
Llevan en sus carrozas la ira encendida,
los lirios tan manidos
y la tragedia de sus muecas.
Detrás de cada esquina se enmascara Pierrot
con su lágrima viva.
En cada callejón se quedan sin aliento
con trasnoches no pueden,
pero las horas se reparten sus tareas
y por su atroz esfera
se sienten observados:
es el sueño de los valientes
aunque doctores en una extrema calidez
perforan sus muñecas como sacrificio
Ellos sueñan con maderas ensangrentadas.
con las maderas vírgenes
y la metálica Majestad del submundo
se apropia de sus tierras en la superficie.
Allí el individuo es el principio
de la totalidad y de la nada.
Los humanos planchan al vapor las caricias
presumen de nuevo chalé
y dicen con honestidad,
gritan con desconsuelo,
los cielos conquistados en sus gargantas gimen
La majestad acuosa del mundo les entrega
su cetro con nombre de marca:
es la anarquía de los canjes:
tú das amor, yo doy patatas
así es la compra- venta del mundo
el submundo es dueño de sus almas
granitos de areniscas:
no se disocian,
ni tienen clones,
ni tienen hijos.
Tú me das tu batalla,
yo te entrego la paz,
tú das amor,
yo doy las gracias.
Así estamos en la jornada eternamente exigua
como una vela que se consume
Abocados a cada noche,
al pacto por sellar
con Sus Majestades
y soñamos dormidos con el mundo
y en el fino hilo del tiempo
del día y el sol,
soñamos que tenemos alma aún.
Su Majestad metálica la guarda
en cofres y laberintos tan mágicos,
que sueño con dormir abrazada a mi osito,
para que él me proteja del despotismo de la aurora
cuando los barcos pesqueros se asoman
y horribles criaturas despiertan para soñar con el curro.



Imagen creada por Raúl Valladolid

martes, diciembre 09, 2008

Fragancia


El corsario frunce el ceño.
Ya se quedaron virtudes
como rosas sin desflorar
en el lado oportuno de la calzada,
ya murió Doña Perfección en su corpiño apretado,
pero las rosas... ellas no la recuerdan.
Y su epitafio es tan triste:
disculpe usted, señorita,
por haberle puesto un disfraz
tan sacrificado,
por no haber rezado
con las palabras dignas,
pero verá usted,
es que la amábamos tanto que no podíamos besarla,
porque nos habríamos matado a puñetazos.
Esa confesión hubiese bastado
para que en vida
Doña perfección se hubiera sonrojado
y su coquetería le habría hecho besar
a su interlocutor,
con lo cuál...
Doña Perfección habría pasado
a ser el demonio,
la bestia zodiacal
que venera los espíritus superiores.
Menos mal
que las rosas avisan con su botón de Chanel
del momento en que el abandono les perjura,
después viene el cura
y pulsa el botón;
entonces ellas,
de nuevo florecen.
La rosa no es una cebolla,
a no ser que se quiera asesinar
a la belleza
con apetito caníbal,
porque la hermosura es el único manjar
que no se devora...
sino, que se lo pregunten a Doña Perfección...
¡ah, no, me olvidaba!
ella falleció
en la otra vida.
El corsario y la vecina
con falsos chismes,
como todos los chismes,
son testigos.
En vida,
la paranoia
jamás azotó su cama,
pero al tocar las espinas de las rosas,
Doña Perfección se lastimaba.
Ella lloraba lágrimas dulces
y el anuncio de Lacoste,
en el que ella derramaba una lágrima,
no conmovió a nadie por su tristeza,
antes, les pareció que el alto precio
del perfume merecía la pena,
por su extremada belleza.
Doña perfección se vio en el faro
retrovisor de un coche
y una ráfaga de viento desgarró los carteles
y se llevó la virginidad de las rosas
donde las esposas tienen coche,
donde Don Algodón es una marca
más humilde
y casa a la Perfección con Su Fragancia,
aunque ahora se trate de meros cadáveres
revolviendo el olor a tierra, casa y seguridad.
Lo confieso:
soy de clase media- baja
y no comulgo con los ateos
de los probadores,
donde mi botón no puede pulsarse
sin el dedo mágico del consumismo.
RIP.



Imagen creada por bye bye オモイデ

lunes, diciembre 08, 2008

Premio Dardos



Casiopea, desde su blog "Viaje al laberinto de Tusitala", me ha concedido el premio Dardos, que yo entrego a las siguientes personas:

- Ana Muela Sopeña: Laberinto de lluvia
- Santiago Valverde Duran: Maravilhion
- Rossana Arellano Guirao: Poesía y otras yerbas
- Lisola: Satán dice
- Dani : El Florido Pensil
- Walter Faila: Walter Faila


Enhorabuena a los premiados.


Madrid, a 8 de Diciembre de 2008

sábado, diciembre 06, 2008

Cuento con moralina


Dalí no fue Señor
que mezclaba amoníaco con la penosa sorna.
Gala no levantó las fulgentes frambuesas,
hacia serias magnolias.
El socavón es freno de las frías mortajas,
las musas como sed y la manopla cálida
las que izaron un muro,
las que hastiaron ladrillos,
embestir la negrura con la eterna y rabiosa
-de mazorca, ventrílocuos-
defenestración sola en los pequeños silos.
Europa nunca hirió sus lavadas conquistas
a lomos de la aurora
fue el toro que lloraba quien invirtió su añil
en la roja bandera
para los baluartes de Iberia sin perdona
yo no fui, fue la sopa boba
fue el plato de los gallos, aún no toca mi hora
ni la de españolitos barrio
bajeros
Soñar con Dulcinea,
con su canto que achica sus pesares en copas
de esposa que no fue,
en anillos de puta que por nunca curé:
Conciencia colectiva
que se vuelve una rosca en mi silla de caucho
que se transforma en humo en fogón del cariño
en el bruñido espejo del ladín Aladino
que no retoca arrugas.
Los niños piden pan en las aceras grises,
las mujeres realizan muescas en las paredes
de su fiel cautiverio
como niños jilgueros a los que aún les falta
el sucio quincallero de la voz impudicia
España llora en pestes,
cetro de menudencias
pasaporte a la más ratonil indecencia
que puebla las narices, así, congestionadas
También llora otro esposo:
el lobo, morador de las frías estrellas.
Su sangre nació en guerra
al igual que fue en todos, los pocos europeos
taciturnos que aquejan de falta de prudencia.
Leer a Baltasar Gracián, como a su oráculo
es el medicamento que receto a famélicos
niños, como a sus madres.
los hombres cogerán los retales que caigan
de metralla metálica.



Imagen creada por moviola

viernes, diciembre 05, 2008

No quiero morir sin las botas puestas


Me llamo esclava de la noche.
me llaman la espesura y su zaguán.
Me llamo parca de las horas.
me llaman la caléndula de bruma.
Mis pasos retroceden: niños
aprisionan sus moralejas huérfanas,
pero no tanto para ir
al conquistado ayer sin Candilejas.
Teñí el orbe con magia blanca,
remuneré la espátula de cal
tan nívea que sólo lloré..
pero no tanto para hibernar
en la madre que no dio a luz,
no tanto para ser, soñar
en mi traje rosa preciosas cíngaras
Me llamo fosa del cariño.
Me llaman melodía celestial
Me llamo escoba que no barre,
me llaman sangre roja, sin caricias
pues ya se prestó el caracol
a posar sus naves en la cutícula
de las mis frías intenciones
y su baba es el colesterol
apadrinado por hermanas
Cenas en el jardín bajo la sábana,
y las lonjas de olor a hueso
también los adosados de mis manos-
-sabios enanos, en lo hueco-
Presta sus mitades, el más allá
con sus calamitosos barcos
sin proa ven la abulia celíaca.
Y las llaves tan severas, no,
no son peras, son filiales escombros
en cientos de árboles frutales.
Me llamo cuarta dimensión.
Me llaman de tercera y a terceros
yo convenzo de que jamás
me muera,
por lo menos no, sin las botas puestas.




Imagen creada por martellobrasile

Mirada animal


A estas horas, los animales
esperarán que sus ojos sean remunerados,
por su procaz silencio con los relojes.

A estas horas, los animales
deben temer algún derrocamiento,
alguna pantomima de la furia
en los escotes de las ciénagas,
cuando ellos hablan en su lenguaje de ave,
cuando su megalomanía
no les permite ver a narciso
en las hojas ocultas de la ira;

él es consabido retablo de los calígrafos,
él es portentosa audición
del tic-tac y las horas
en el anfiteatro con billetes de botox.

Los naipes caen
en una danza,
juego perfecto,
sin perdedores.

Pero los animales como las ratas,
los colmillos de Drácula,
y los jilgueros muertos
sueñan pesadillas de mansedumbre
donde el póker es la baraja
de lo olvidado,
como la mano alcoholizada.

No han comido aún la salmuera
en eucaliptos,
no han convertido
sus pestañas en perezosos.

Pero la trágica verdad
es que la chusma les persigue:
la paranoia
es el grito del alma,
y de las almas
de estos pobres entes diabólicos.

Rechinan sus gargantas
en las escapadas de norias:
percutor del aburrimiento
que antes era pulcro juguete.

No me preocupan sus legañas
sino la terrible desgana
con que miran mis ojos.



Imagen creada por maytevidri

miércoles, diciembre 03, 2008

Me sacaré carné de driver de lo absurdo


Me sacaré carné de driver de lo absurdo
De concebir criaturas mis senos se han partido
mi vientre llora víctimas
y el sabor de las crestas tan lúgubres me anuncian
un nuevo veredicto.
Las flamas de los versos se han troquelado en labia
partitura en mi nuca, no me lleva a tu mano
sino a axiomas de nada.
Una y muchas veladas con el sol taciturno
una y muchas encuestas de cabellos sin cruces
así es la carretera que me lleva a la aurora
donde no existe un yo tan quejumbroso y ahíto
como es tu jalea.
En el panal de rica miel
me dejé sobornar por la abeja soldado
La guerra está detrás de cada fuego muerto:
cien mil moscas sucumbieron
presas sus patas en él.
desenmascararé del carnaval su máscara
los comehombres rondan del error su arrabal
sus ojos encubiertos en un iris total.
Tu versión de los hechos:
yo soy amado queso que no digerirás
el vómito te asusta
también la suculenta premura del adiós
Todavía en la vida, me echas de tu seno
otorgándome el cargo de tus horas burócrata
de modelo en tus pases,
que lloran censurados
se retuerce en su gruta
la vaga presunción de lo pluscuamperfecto
No hables con tus iris
tus muescas en la arena
No hables con valor
que se ha devaluado en las canciones ciegas

Me sacaré carné de driver de lo absurdo
Y los miniaturistas de los guerreros fieros
me llamarán al frente.
y con finos encajes de mi bravo deseo
el ganchillo será la paz de los cobardes
tiñendo blanco nieve
las caravanas locas del frío desconsuelo.



Imagen creada por elfilosofo

lunes, diciembre 01, 2008

Tal vez el dolor sea el más cálido abrazo


El frío roza mi colcha azul.
Los plebeyos no temen a los cráteres
que hicieron las polillas.

No temen a la abulia de fuego y llamaradas,
al otro lado,
donde nunca son rosas los flamencos,
donde las mordeduras de leones
saben a supervivencia.

Ellos meten su trompa en el sombrero
y jamás adivinarás qué silencios rondan el acertijo.

tal vez porque la música es plebeya del austero mutismo.

tal vez porque las llantas no dejan huellas indelebles
en la serena carretera:
la boca de la desmemoria.

Fingir una coartada
es el invento de los muelles
sin los cuales, los barcos morirían
pero atracar supone
un desvalijo de la imprudencia,
de la juventud
que roza con sus cabellos
la piel rosada.

Si pudiese vivir
sin la nostalgia
de ser guardiana de las llaves
sin este acorazado
en la simiente de la gloria
que me atenaza
con su lógica y sus números
si pudiese descascarar
una sola bellota
sin encontrar la desnudez
tan imposible...
si pudiese rendir cuentas
ante un jurado de cielos limpios
sin que mi ética
fallase al tropezar con una nube,
tal vez no sería el tiempo tan frío,
si pudiese...
tal vez el dolor sea
el más cálido abrazo.



Imagen creada por Akarsha